martes 10 de noviembre de 2009

Tiempos de Sombras(XII.-Y decidí quedarme...)




      No puedo explicar como me sentí en aquel momento. Por un lado tenía curiosidad por conocer a aquella joven tan emprendedora, atrevida y aventurera, pero, por otro lado, tenía un presentimiento…me sentía como una marioneta cuyos hilos movía aquel, aparentemente inofensivo, carpintero.
        La sobremesa se había prolongado más de lo previsto, y me tenía que preocupar de mi alojamiento…Debía esperar un tiempo antes de coger el coche de nuevo, debido a los chupitos de orujo, y, sobre todo, informarme si había cerca una casa rural, pensión, hotel o lo que fuera…
        -Me hubiera gustado visitar la iglesia esta misma tarde, pero me parece que ya no son horas de excursiones. Creo que daré un paseo por la plaza, y en cuanto me encuentre en condiciones, a lo cual ayudará, por supuesto, el frío de la montaña, iré a buscar donde dormir. Mañana iniciaré las gestiones para intentar hacerme con esa casa, y si puedo regresaré a ver la iglesia.
        -No me parece buena idea que a estas horas tengas que ir en  busca de alojamiento, ni que tengas que conducir, por supuesto. Me parece que te gusta el orujo mas que a los chivos la leche. -Rió Gervasio su propio chascarrillo- Es viernes, comienza el fin de semana y quizá te cueste encontrar algo…Paqui y si…
        La cantinera asintió…
        -Puedes quedarte arriba el tiempo que quieras. Tengo demasiadas habitaciones vacías- Dijo la cantinera algo apesadumbrada.
        -No quisiera ser una molestia…
        -No lo serás. Me harás compañía. Cada vez soporto menos a este viejo cascarrabias.
        En su voz percibí un tono de resignación, de tristeza, de soledad. En el fondo no creo que le hiciera mucha gracia que me quedara, ni que hubiera tomado la decisión de comprar aquella casa. Aquello, por alguna circunstancia, despertaba la curiosidad del carpintero y no se sentía cómoda con el asunto. Si supiera que su hija ya estaba al tanto de mi visita…
        -Sólo una condición, pactemos un precio…
        -Me parece bien. No es necesario, pero es lógico que te sientas menos violento. Así te quedarás el tiempo que consideres oportuno.
        -Habitación y desayuno…si te parece. La comida y la cena te las pagaré aparte, no todos los días estaré por aquí. Quiero hacer varias excursiones por los alrededores, conocer la zona en general, y quizá tenga que hacer algún viaje extra con motivo de la compra de la casa, si logro conseguirla.
        -Comprarla no creo que sea un problema. Me parece que lo peor vendrá después. Si no recuerdo mal en su día fue declarado bien inmueble de interés cultural…allá por los años noventa del siglo pasado. Fue cuando la familia propietaria quería convertirla en casa rural. Pero las obras se pararon porque todo debía estar autorizado por el organismo competente. No se podía hacer ninguna reforma interior ni exterior sin que la administración la supervisara. Ya sabes como son de orgullosos algunos nobles…decidieron dejarla como estaba y, con el tiempo, quedó abandonada. Creo que han incumplido la ley incluso colgando ese cartel poniéndola a la venta, hasta para eso tienen que tener un permiso administrativo, y dudo que lo tuvieran, ni que lo llegaran a pedir. Pero bueno…el pueblo está muy apartado y a quien le importa. Es algo injusto…se puede caer de vieja… que nadie tomará medidas, pero si decides arreglarla te supervisan hasta el más mínimo detalle.
        -¿Cuánto tiempo lleva en este estado?
        -Yo creo que no viene nadie de la familia desde hace más de diez años.- Intervino Paqui
        -Será lo que lleva colgado el cartel. –Dijo el carpintero –Fue un año después de que hicieran aquella pequeña fiesta en la plaza, tras ser declarado bien de interés cultural. La verdad es que no debía estar muy claro lo que pretendían hacer con la casa, la intervención de la administración frenó en seco sus intenciones.
        -Fue una de las últimas fiestas típicas del pueblo. Ahora son muy diferentes llenas de jóvenes excursionistas haciendo el botellón y acampando en cualquier lado, ensuciándolo todo. Dejan dinero, no lo niego, que no nos viene nada mal para pasar el invierno pero, a veces, las consecuencias son desastrosas, como en el caso de la iglesia, con el incendio que casualmente acompañó al presunto robo de la talla de la virgen y el niño con el San Juanillo. –Paqui intentaba reclamar mi atención sobre aquel hecho o quizá desviar al viejo carpintero de su objetivo
        -Pues no es por llevarte la contraria, pero creo que aquello fue fortuito y que la vieja “talla” del S. XV se quemó, como el resto de lo que quedaba del retablo, si podemos llamar así a ese bloque de madera carcomida y descolorida que ocupaba el ábside.
        -Bueno tampoco sabemos si era del siglo XV, pero es lo que se decía. De hecho, no puede llamarse talla tampoco, era un altorrelieve dentro de la hornacina central del viejo retablo. –Sentenció la cantinera que parecía tener ciertos conocimientos de arte, quizá proporcionados por su hija.
        -Venga… no se hable más, iremos paseando hasta tu coche, y traeremos tu equipaje, mientras Paqui te prepara la habitación. –Cerró la conversación bruscamente Gervasio.
        -Perfecto. Vamos pues.
        La noche había llegado a Cerezal de Jerte. La sobremesa se había convertido casi en la hora de cenar. Me había saltado la costumbre de tomarme mi descanso vacacional en el mes de septiembre, y lo había retrasado hasta noviembre. En esa época las noches se echaban encima a las 7 de la tarde. Paseando junto a Gervasio alrededor de la plaza pude comprobar la escasa iluminación que tenía el pueblo, seguramente el presupuesto de la pedanía era muy bajo y con una bombilla aquí, y otra allá, se alumbraba tenuemente la columnata de la plaza del Coronel Golfín, proyectando sus tenues sombras en todas direcciones.
        Había desaparecido el escaso movimiento que había en el pueblo. Las pocas ventanas iluminadas de las casas, acompañadas de una pequeñas manchas curvilíneas ascendentes de humo saliendo de sus chimeneas, indicaban las que estaban habitadas. Era muy sencillo distinguirlas también por la noche, a pesar de no poder apreciar la diferencia de color de la fachada, como durante el día.
        -Has hecho bien quedándote. No es que hayas “soplado mucho”, pero lo suficiente para darte un trompazo con este coche, que tiene pinta de ser muy potente.
        -Es un avión Gervasio, un auténtico avión. No lo uso mucho pero creo que eso cambiará si compro la casa.
        Mientras yo sacaba del maletero la gran bolsa de deporte, donde llevaba mi equipaje, y mi inseparable macuto negro que normalmente utilizaba para ir al gimnasio, reconvertido en mochila de “lo imprescindible para el día”…
        -Hola princesa, el joven se queda…Vale…te paso con él.
        -Sara quiere hablar contigo.
        -¿Conmigo?
        -Si.
        Gervasio ya me había endilgado el teléfono, con la consiguiente incomodidad que me produjo. Fui incapaz de negarme…
        -Hola…
        -Soy Sara…
        -Lo sé…
        -¿Has encontrado algo en la casa?...Seguro que sí, si no, no me hubiera llamado mi viejecito preferido. Supongo que mi madre no está al tanto, se enfadaría, pero eso es lo de menos, Ahora cuéntame lo que has hallado.
        Sara era como decían atrevida, un auténtico vendaval, parecía tener la misma confianza conmigo que con cualquiera de sus conocidos.
        -¿Te ha comido la lengua un gato? ¿Oye? ¿Luis?
        -¿Cómo sabes mi nombre?
        -Soy adivina…no te digo. Gervasio… ¿Le conoces?
        El viejo se encogió de hombros, y puso su sonrisa característica de nueva travesura.
        -Perdona he sido un ingenuo.
        -Perdonado… ¿la casa? ¿Recuerdas?
        -Caray…Todo esto…es nuevo para mí.
        -Vale Luis, por lo que puedo imaginar… tímido, soltero, con poca conversación, algo cobarde, quizá acomplejado…
        -¡Leches! Basta ya. Me estás psicoanalizando sin conocerme.
        -Eso está mejor…era sólo una forma de intentar sacarte de tu cascarón…
        -Ni que fuera un polluelo recién nacido
        Ella soltó una carcajada.
        -Me gusta…tienes sentido del humor.
        -Pues a mi no me ha gustado un pimiento este psicoanálisis.
        -Está bien perdona. Te invito a comer en señal de amistad.
        De repente me puse colorado como un tomate. Gervasio se dio cuenta y sonrió. Creo que era consciente de que su princesa estaba tomando las riendas de la situación. Me veía como un pobre pardillo.
        -De momento te contaré lo que he encontrado. La comida tendrás que ganártela. – Dije intentando mantenerme firme. La verdad es que me sorprendió que aquellas palabras surgieran de mi garganta espontáneamente. Aquella vocecita sonaba suave y cautivadora…pero me había conseguido alterar.
        -Vaya…quizá en el fondo seas un chico duro y gruñón…Ummm interesante. Dejemos la comida pues…Cuéntame cosas.
        -Será lo mejor. He encontrado sobre una viga de la habitación por la que se accede al desván, una chapa con la letra hebrea Beth grabada.
        -Perfecto…este puede ser el detalle que nos faltaba a Gervasio y a mi para aseverar, definitivamente, que esa fue una casa Judía, que es mucho más antigua de lo que creen las autoridades cuando la declararon bien de interés cultural, y aventurándonos un poco, quizá podamos asegurar que fue la sinagoga de Cerezal, a finales de la edad media…Gracias Luis eres un encanto…Mañana comemos…Ciao
        Y colgó, dando por hecho que al día siguiente no sólo ella estaría allí, sino que comería conmigo. Y muy a pesar mío, con toda la razón del mundo, la curiosidad me había invadido, tenía ganas de conocer a aquel torbellino con el que, sin duda alguna, debía tener mucho cuidado.
        -Gervasio…Me da la impresión…Mejor dicho tengo la absoluta certeza…de que me habéis utilizado. –Dije devolviéndole el teléfono.
        -Es posible que hayas tomado demasiado orujo.- Sonrió. No te ofendas, no eres el primero…pero sí he de decirte que eres el primero que se queda en la cantina una noche y, por supuesto, el primero que habla con mi princesa. Tienes algo muchacho. –Dijo con descarada normalidad, cogiendo mi gran bolsa de deporte, dejándome de “pasta de boniato” con la mochila en una mano y la otra sobre el portón del maletero, echando a andar en dirección a los soportales de la plaza, sin decir ni una palabra más.

21 Sombras comentan...:

Estela dijo...

Lo ves!! Gervasio tambien quiere verte feliz con su princesa...menos mal que no soy la unica que quiere buscarte novia..ahora a ver que haces en el siguiente capitulo, no vayas a meter la pata con sara, que es encantadora.

Un abrazo maestro!!

Mª JOSE. dijo...

Tienes que ser más lanzado Luis ,sino te quedarás sin novia.
Besix.MJ

Isis dijo...

Hola...
Me agrada y alegra tu visita,
ahora toca leer...

Un beso.

DAPHNE dijo...

Calvarían , ya te llegó tu momento ahora te veo con esa belleza , ya me lo dirás .
Besitos cielo.

Abismo dijo...

Me puse al día en tu relato (siento la tardanza)... lo relatas tan natural, que simplemente "lo ves" y... ese marcharse sin decir más palabras ummmm...dará mucho de sí... quedandose ¿no?

Besos desde el abismo

Marinel dijo...

Deseando estoy saber del encuentro de ese torbellino de mujer,experta en arte,que parece haberte utilizado en complicidad con Gervasio y su madre?
Toda esta historia engancha,Luis,así que sirvela pronto,que quiero comérmela todita toda.
Besos,aventurero.

RR dijo...

Esto se pone interesante, muy interesante...sara, sara...dulce sara...pero creo que tu esperas el momento adecuado...no eres tonto y ante una mujer así...vaya que tu sabes...

Gervasio es un punto dentro de la historia, no le quites ...vete dádole papel...chico te cuidan como si fueras su hijo...que encanto de gente..al final.querremos conocerlos aunque sean ficticios, pero si lo llevan al cine me pido la PAQUI...BESOS CIELO

espronceda dijo...

LUIS: Estaba un poco descolgado de la aventura en el Cerezal. Me reegancho.

Un placer leerte como siempre.

UN ABRAZO

mariajesusparadela dijo...

No servirá de nada que te diga que vayas con cuidado...

Camaleona dijo...

Vaya, parece que la cosa pinta bien... al fin y al cabo a Luis le pierde la historia y a Sara también... algo tienen en común.

Maripaz Brugos dijo...

Yó créo que Sara,no te ha llegado a conocér bíen.Eso de que éres timido, no me lo créo, a mí personalménte, no me lo pareciste cuando te conocí...
De todas las maneras, tu soltería está en peligro...

Besix

Calvarian dijo...

Estela.- Gervasio tiene otros intereses...
Bésix

M JOse.- Por eso no la tengo. Bésix

Isis.- Gracias a ti. Bésix

Daphne.- Mi momento???? Jejeje El del protagonista del novelorrio. Bésix

Abismo.- Ya veremos...Tengo una idea de lo que va a pasar jejeje
Bésix

Marinel.- Se está cociendo...Bésix

RR.- El Luis de la novela sólo se parece a mi en el aspecto físico. Yo nunca hubiese entrado en el pueblo.
Bésix

Espronceda.- Pues gracias hombre. Abrazox

Maria jesusparadela.- Iré con cuidado. jejeje Bésix

Camaleona.- En la ficción comparten una pasión. Béswix

Maripaz Brugos.- Creo que Sara me ha psicoanalizado perfectamente. Bésix

marga dijo...

He llegado al XII, yo voy poquito a poco, me gusta leer con calma, detenerme, pensar, imaginar...

Gracias por estar ahí :)))

Besos!

Soñadora dijo...

Ese Gervasio parece que te ha echao el ojo para la princesa! jeje
Besitos,

Calvarian dijo...

Marga.- Así que poco a poco. Motor diesel jejeje. Bésix

Soñadora.- Ya veremos...aún no nos conocemos. Bésix

Gara dijo...

Uys uys, aqui huele a romance... tal vez?

Como siempre, me dejas con ganas de más.

Besitos

Illystil dijo...

Siento el retraso... me estoy poniendo al día. Esto está cada vez más interesante ¿eh? Vaya tela con Sara, parece de armas tomar...

Por otro lado, entre Gervasio y Paqui parece haber una tensión que no creo que se deba sólo a lo ocurrido con la hija de ella. ¿Me equivoco? Mmmm, a ver cómo sigue...

Un besote

Calvarian dijo...

Gara.- MIra que si el calvo ese de la novela pìlla cacho jajaja. Que suerte
Bésix desde mi sombra

Illystil.- Ummmm...puede que me estés leyendo la mente...jejeje
Bésix desde mi sombra

joselop44 dijo...

Me gusta la determinación de Sara y el contraste que hace con Luis. El viejo es un pícaro de mucho cuidado y la madre... sabe mucho.
Saludos

Calvarian dijo...

joselop44.- Me temo que todos ocultan algo...menos Luis que tiene una pinta de pardillo jajaja
Abrazos

Paqui dijo...

A ver qué pasa con el torbellino.
besos.